El mayor anhelo al que puede aspirar el hombre es a experimentarse a sí mismo de forma completa. En Dỳnathos desarrollamos un trabajo en donde práctica y teoría se enlazan para darnos herramientas que permitan abordar nuestro aprendizaje de manera integral.
El cuerpo es nuestra vía de acceso al mundo infinito que conforma cada ser humano. El trabajo sobre la plataforma física y material nos reveló distintos planos en los que podemos manifestarnos. Con el tiempo, aceptamos que aquello que creíamos que existía por separado, el cuerpo y el intelecto, era una ficción que nos ayudó a sortear las dificultades que se presentaron en el comienzo.
Toda transformación que se produce en el cuerpo físico repica luego en otro plano de nosotros mismos. Dỳnathos persigue este enlace. El trabajo teórico propone que el desarrollo del plano intelectual influya en el cuerpo y viceversa: un aprendizaje en comunión que nos permita enriquecer cada rincón de nuestra experiencia.
Estudiamos, investigamos y nos dejamos atravesar por la herencia que otros curiosos nos han dejado. Dialogamos con pensadores que nos permiten resignificar a cada momento nuestro sentido de existir. La integralidad se halla allí donde lo abstracto y lo concreto existen en la misma medida.
Nuestro método se basa en reconocer que, por costumbre, siempre estamos de un lado o del otro del puente entre el cuerpo físico y el intelectual. Dỳnathos es la posibilidad de hacer el viaje infinitas veces. La consigna: redescubrirnos una vez más en cada experiencia.


